En la palestra de desconocidos busca su lado al calor, y simulando mojarle al oido le besa el cuello y le dije: Me gustas tanto, quisiera aprenderme tu nombre, me gustas tanto que nose por donde voy. Me le aserque suspicas y le tendi un ansuelo vamos a fumar un porro ahi, me gusta verte reir, me gusta, me gusta tanto tu coqueteo. Tengo una idea no me hables de ti, y mucho menos de tu pasado, algo en tus labios color carmin sugiere que vallamos al grano.
sábado, 1 de marzo de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario